A medida que el cambio climático, la sequía y el aumento de costes energéticos impactan en nuestros hogares, la gestión del agua doméstica se está transformando a gran velocidad. El año 2026 marcará un punto de inflexión en cómo las viviendas particulares, tanto en zonas urbanas como rurales, almacenan, reutilizan y tratan el agua.
Desde TodoAgua, hemos recopilado las principales tendencias que están definiendo el futuro cercano del sector hídrico doméstico, basadas en innovación tecnológica, regulaciones emergentes y una mayor conciencia ambiental.
1. Reutilización de aguas grises: de opción a estándar
Cada vez más municipios y comunidades autónomas están incorporando ordenanzas que obligan o incentivan la reutilización de aguas grises en edificaciones nuevas o rehabilitadas.
Una de las soluciones más avanzadas en este campo es el sistema AquaGREY®, una Estación de Reciclaje de Aguas Grises (ERAG) compacta basada en membranas de ultrafiltración que permiten obtener agua tratada de alta calidad y totalmente segura para su reutilización. Esta tecnología, puede suponer un ahorro de hasta el 60 % en el consumo de agua potable, lo que se traduce en una reducción significativa en la factura del agua y en el impacto ambiental del hogar.
Implementar un sistema como AquaGREY® en la vivienda no solo mejora la eficiencia hídrica, sino que integra el concepto de gestión del agua como parte del diseño del edificio, ayudando a crear hogares más autónomos, resilientes y preparados para los desafíos del futuro. Con un mantenimiento mínimo y un retorno económico real, la reutilización de aguas grises se perfila como uno de los pilares clave de la nueva arquitectura hídrica doméstica.
2. Captación y aprovechamiento de agua de lluvia
Ante el aumento de las restricciones hídricas, derivadas tanto de la sequía estructural como de la creciente demanda urbana, la captación y reutilización de agua de lluvia se está consolidando como una solución clave dentro de la gestión del agua en entornos residenciales. En particular, las viviendas sostenibles —tanto de obra nueva como rehabilitadas— están incorporando cada vez más sistemas completos de recogida, almacenamiento y filtrado de aguas pluviales, destinados a cubrir usos no potables como el riego de jardines, la limpieza de exteriores o el llenado de cisternas de inodoros.
Esta tendencia responde no solo a razones medioambientales, sino también a la necesidad de reducir la dependencia del agua potable suministrada por red, amortiguar los efectos de las sequías y adaptarse a las nuevas normativas de eficiencia hídrica que ya se están implementando en varios municipios.
Dentro de estas soluciones, destacan los depósitos enterrables Rewatec, fabricados en polietileno de alta densidad (PEAD), una tecnología robusta, ligera y duradera, apta para su instalación en cualquier tipo de terreno. Estos depósitos están disponibles en capacidades que van desde los 300 hasta los 26.000 litros, lo que permite su uso tanto en viviendas unifamiliares como en edificaciones de mayor tamaño.
Al integrarse en un sistema completo de captación, estos depósitos permiten a los usuarios disponer de agua gratuita y renovable durante gran parte del año, incluso en épocas de escasez, contribuyendo significativamente a la reducción de la huella hídrica del hogar y a una gestión del agua descentralizada, inteligente y resiliente.
3. Gestión inteligente del agua en el hogar (Smart Water)
La digitalización ha llegado con fuerza al ámbito doméstico, y en 2026 la gestión inteligente del agua, también conocida como Smart Water, será una de las grandes protagonistas en los hogares sostenibles. En un contexto de escasez, eficiencia y automatización, la integración de tecnologías inteligentes permitirá a las viviendas controlar y optimizar cada litro consumido, almacenado o reutilizado.
Las soluciones Smart Water ofrecen un nuevo nivel de visibilidad y control sobre el uso del agua en tiempo real, lo que permite a los usuarios tomar decisiones informadas, detectar incidencias de forma anticipada y maximizar el rendimiento de sus sistemas hídricos. Ya no hablamos solo de ahorrar agua, sino de gestionar el recurso de forma proactiva, conectada y personalizada.
Entre las tecnologías con mayor proyección para el corto plazo destacan:
- Sensores de nivel en depósitos, que permiten conocer con precisión la cantidad de agua almacenada en tiempo real, optimizando la recarga y evitando reboses o vacíos innecesarios. Son especialmente útiles en sistemas de captación de aguas pluviales o almacenamiento para riego.
- Sistemas de control remoto vía app, que facilitan la gestión automatizada de sistemas de riego, reciclaje de aguas grises o llenado de depósitos, desde cualquier lugar. Estos sistemas no solo mejoran la eficiencia operativa, sino que se adaptan a variables como la climatología, el tipo de cultivo o el consumo del hogar.
- Plataformas de monitoreo de consumo en tiempo real, que muestran al usuario —mediante gráficos accesibles— cuánta agua se consume por día, por zona o por dispositivo. Esto permite identificar hábitos de alto consumo, fugas ocultas o ineficiencias estructurales.
Estas soluciones avanzadas contribuyen activamente a una gestión del agua doméstica más segura, eficiente y sostenible, y son especialmente valiosas en viviendas con sistemas de captación o reciclaje, donde el control de niveles, caudales y tiempos de uso es clave para un rendimiento óptimo.
Además, al integrarse con sistemas domóticos y de energía renovable, las tecnologías Smart Water permiten coordinar el uso del agua con otras áreas del hogar, como el suministro eléctrico o la climatización, mejorando el rendimiento global de la vivienda.
4. Soluciones sin energía para zonas rurales
En viviendas sin conexión a red de saneamiento o suministro, las depuradoras sin electricidad como EasyCompact se consolidan como una opción preferente.
Ventajas clave:
- Sin consumo eléctrico.
- Bajo mantenimiento.
- Alto rendimiento de depuración (DBO5 < 20 mg/l).
Además, su diseño compacto y resistente la hace ideal para primeras y segundas residencias en entornos rurales.
6. Hogares autosuficientes: más allá del ahorro
Surge una nueva mentalidad: la autosuficiencia hídrica parcial, donde las familias buscan reducir su dependencia de la red pública. Esto implica:
- Tener un plan de contingencia con depósitos de reserva.
- Gestionar el ciclo completo: captación, almacenamiento, tratamiento y reutilización.
- Reducir la huella hídrica y energética en paralelo.
Gestión del agua: un cambio necesario en el hogar
La gestión del agua doméstica implica adoptar soluciones que permitan almacenar, tratar, reutilizar y reducir el consumo de forma inteligente, sin comprometer la comodidad ni la calidad de vida. Desde el uso de depósitos para el almacenamiento eficiente hasta sistemas que permiten reaprovechar aguas grises o captar agua de lluvia, cada acción cuenta para reducir el impacto ambiental y adaptarse a un futuro donde el agua será cada vez más escasa y costosa.
En TodoAgua te acompañamos en este cambio. Te ofrecemos una selección de tecnologías y productos para diseñar un sistema de gestión del agua doméstica personalizado y eficaz, adaptado a las características de tu vivienda y a tus hábitos de consumo. Contamos con soluciones como los depósitos Rewatec, ideales para almacenamiento de agua potable o de lluvia; el sistema de reciclaje de aguas grises AquaGrey®, basado en ultrafiltración para usos no potables; y opciones sin consumo eléctrico como el sistema EasyCompact, perfecto para zonas sin conexión a red o viviendas sostenibles.
Implementar una gestión del agua eficiente en casa no solo te permite ahorrar y reducir tu huella hídrica, sino que también te prepara para los desafíos del cambio climático y las nuevas normativas en sostenibilidad. Porque cuidar el agua es cuidar tu hogar… y el futuro.



